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Preguntas de entrevista para mayores de 50 y cómo responderlas
Por el Equipo re•startActualizada el
Lo que hay detrás de estas preguntas
Con muchos años de carrera, algunas preguntas llegan dichas y otras se quedan en la cabeza de quien entrevista. Casi nunca son sobre el número: son sobre lo que esa persona teme que traiga el número. Si contestas el miedo y no la pregunta literal, la conversación vuelve a lo que sabes hacer.
- Que te vayas pronto: porque el cargo te queda chico, porque te pensionas o porque te llega algo mejor.
- Que no te adaptes: a una empresa más chica, a otra forma de trabajar, a herramientas que no usabas.
- Que compitas con tu jefatura: que sepas más que quien te va a dirigir y lo hagas sentir.
- Que salgas caro: una expectativa de renta que nadie conversó todavía.
Nombra la duda
Una frase que muestre que entiendes por qué te lo preguntan: «entiendo la pregunta» o «supongo que te preocupa que me vaya pronto». Sin ironía y sin ponerte a la defensiva.
Contéstala con un hecho reciente
Algo de los últimos dos o tres años que se pueda comprobar. Un hecho con fecha pesa más que cualquier adjetivo sobre ti.
Termina en el cargo
Por qué éste, en concreto. Es lo que deja la conversación en lo que vas a hacer y no en tus años.
Los ejemplos de esta guía son ilustrativos: los cargos, los años y las cifras están inventados para mostrar la forma, y no son de personas reales. Cámbiales todo lo que no calce contigo.
Evitar
- «Tengo más energía que muchos jóvenes»: compite en el terreno equivocado y suena a defensa.
- «Yo ya vi de todo»: se lee como que no tienes nada que aprender en ese lugar.
- Pedir disculpas por los años o adelantarte a una objeción que nadie hizo: le enseñas a la otra persona a verlo como un problema.
- Contestar con molestia, aunque la pregunta te parezca injusta: lo que queda es el tono, no la razón que tenías.
«¿Cómo te llevas con jefes más jóvenes?»
La duda real es si vas a aceptar que otra persona decida, aunque sepas más de algunas cosas. Lo que la desarma es un caso tuyo y una regla clara de cómo trabajas con una jefatura.
Bien, y me ha pasado. En mi último cargo, mi gerenta tenía doce años menos que yo. Al principio acordamos algo simple: yo le traía las alertas de la operación temprano y ella decidía. Aprendí harto de cómo ella usaba los datos para priorizar. Lo que necesito de una jefatura es que sea clara con lo que espera; la edad no cambia eso.
Un caso real, lo que aprendiste de esa persona y una regla de trabajo. No hace falta decir que «no tienes problema».
No me ha tocado todavía como jefatura directa, pero sí en proyectos: el último lo lideró una analista de treinta años y yo era parte del equipo. Funcionó porque cada uno sabía qué aportaba. Si entro acá, lo primero que voy a hacer es preguntarle a quien me dirija cómo le gusta recibir la información y cada cuánto quiere saber de mí.
Si no tienes el caso exacto, busca uno parecido: un proyecto, un comité, un cliente. Inventarlo no sirve, porque te pueden repreguntar.
«¿Cuántos años más piensas trabajar?»
A veces viene disfrazada: «¿dónde te ves en cinco años?» o «¿ya estás pensando en jubilar?». La duda es si el esfuerzo de contratarte y de que aprendas el negocio se va a pagar. No se contesta con una fecha de pensión, sino con un horizonte y un plan para ese cargo.
Varios años, y en algo así. No estoy buscando un lugar donde pasar el tiempo, sino uno donde pueda dejar algo armado. Por lo que me contaron, el área de abastecimiento necesita ordenarse y formar a dos supervisores nuevos; eso toma tres o cuatro años bien hechos, y es justo lo que quiero hacer. Si les sirve, les cuento cómo lo haría en el primer año.
Un horizonte, no una fecha. Y lo conectas con lo que el cargo necesita, para que la pregunta termine siendo sobre el trabajo.
«¿Te manejas con la tecnología y las herramientas digitales?»
Es la pregunta donde más pesa el prejuicio y la que más fácil se desarma, siempre que no contestes con «sí, me manejo bien». Lleva preparadas dos o tres herramientas que usas hoy, para qué las usas y la última que aprendiste. Si hay una que el aviso pide y no conoces, dilo y di cómo la vas a aprender.
Uso a diario Excel con tablas dinámicas, el ERP de la empresa y los tableros de seguimiento que armamos el año pasado. La herramienta de gestión de proyectos que mencionan en el aviso no la he usado. Ayer vi los tutoriales básicos y se parece a la que ocupábamos para las licitaciones, así que calculo que en un par de semanas la estoy usando bien. La última que aprendí sola fue el sistema de facturación nuevo, en un mes.
Reconocer un vacío con un plan concreto convence más que decir que sabes de todo.
«¿Por qué buscas un cargo de menor nivel?»
Detrás está la idea de que lo aceptas mientras llega algo mejor. La respuesta tiene que mostrar que es una decisión y no un último recurso: qué parte del trabajo quieres hacer y qué parte ya no buscas. Si no es una decisión, conviene pensarlo antes de la entrevista, porque se nota.
Porque es el trabajo que quiero hacer. Fui gerente comercial seis años y lo que más disfruté fue estar con los clientes y con el equipo en terreno; lo que menos, el tiempo en comités y presupuestos. Esta jefatura tiene justo lo primero. No la veo como un paso atrás: es elegir dónde rindo más. Y la renta del rango que me comentaron me acomoda.
Di qué parte del trabajo no extrañas, con nombre. Eso hace creíble que no te vas a ir cuando aparezca otra gerencia.
«¿No te costará adaptarte a una empresa nueva después de tantos años en la misma?»
Muchos años en una empresa se leen como muchos años haciendo lo mismo, aunque no haya sido así. La respuesta muestra los cambios que viviste adentro: cargos distintos, una fusión, un sistema nuevo, jefaturas que cambiaron. Si adentro te adaptaste varias veces, afuera también puedes.
Entiendo la duda. Estuve veintiún años en la misma empresa, pero no en el mismo trabajo: pasé por tres áreas, viví la compra por un grupo extranjero, que cambió los procesos y la forma de reportar, y tuve cinco jefaturas distintas. Cada uno de esos cambios fue empezar de nuevo sin cambiarme de oficina. Lo que sí tengo claro es que los primeros meses acá me toca escuchar más que proponer.
La última frase vale oro: muestra que sabes que llegas a aprender, no a enseñar cómo se hacía en tu empresa anterior.
Cuándo una pregunta cruza la línea en Chile
El artículo 2 del Código del Trabajo dice que son actos de discriminación las distinciones, exclusiones o preferencias basadas, entre otros motivos, en la edad, que tengan por objeto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo. El mismo artículo agrega que también lo son las ofertas de trabajo que pongan alguna de esas condiciones como requisito para postular, y aclara que las distinciones basadas en las calificaciones que exige un cargo determinado no son discriminación.
La Ley 20.609, conocida como Ley Zamudio, define la discriminación arbitraria como toda distinción, exclusión o restricción sin justificación razonable que afecte el ejercicio de un derecho fundamental, y nombra la edad entre los motivos.
Ninguna de las dos trae una lista de preguntas prohibidas. Lo que miran es si la edad se usa para dejarte fuera. Un aviso que pide postulantes «hasta 45 años» pone la edad como requisito, por escrito. Una pregunta por tu edad o por tus planes de jubilar no aparece como tal en esos artículos: el problema está en que la decisión se tome por eso. Que te pregunten por lo que el cargo exige, como un idioma, un sistema o disponibilidad para viajar, es parte de evaluar las calificaciones.
- En la entrevista, casi siempre te conviene responder la duda de fondo con calma y seguir: tu objetivo en ese momento es que la conversación vuelva a lo que sabes hacer.
- Si la pregunta insiste en la edad y no en el trabajo, puedes preguntar con respeto qué le preocupa, para contestar eso.
- Si sientes que la decisión se tomó por tu edad, anota qué te dijeron, quién y cuándo, y guarda el aviso. Antes de hacer algo, asesórate con alguien que sepa de derecho laboral: esta guía no es asesoría legal.
Tengo 56. Te lo digo sin problema, y si te sirve te cuento qué significa para este cargo: llevo treinta años en compras industriales, conozco a la mayoría de los proveedores de la zona y ya negocié contratos como los que ustedes van a renovar el próximo año. ¿Hay algo en particular que te preocupe? Prefiero contestarlo ahora.
Contestar no es aceptar que la edad decida. Es llevar el número a lo que trae consigo y abrir la puerta para hablar de la duda real.
Preguntas frecuentes
¿Es legal que me pregunten la edad en una entrevista en Chile?
El artículo 2 del Código del Trabajo y la Ley 20.609 no traen una lista de preguntas prohibidas: lo que miran es si la edad se usa para excluirte sin una razón que tenga que ver con el cargo. Un aviso con límite de edad sí pone la edad como requisito, por escrito. Si crees que te dejaron fuera por eso, asesórate con alguien que sepa de derecho laboral.
¿Conviene sacar el tema de la edad antes de que me pregunten?
No hace falta abrir con eso. Lo que sí conviene es contestar las dudas de fondo mientras cuentas tu experiencia: un hecho reciente con tecnología, un caso con una jefatura más joven, por qué quieres este cargo en concreto. Si al final notas que la duda quedó en el aire, puedes preguntar con calma si hay algo que les preocupe.
¿Qué digo si me preguntan cuándo pienso jubilar?
Contesta con un horizonte y no con una fecha: cuántos años quieres trabajar en algo así y qué te gustaría dejar armado en ese cargo. La duda detrás es si contratarte se va a pagar, y eso se responde con un plan, no con tu situación previsional.
¿Cómo respondo si el entrevistador es mucho más joven que yo?
Igual que a cualquier entrevistador: con respeto y sin explicarle cómo se hacían las cosas antes. Hazle preguntas sobre el equipo y sobre lo que espera de quien llegue. Es la mejor forma de mostrar, sin decirlo, que trabajas bien con jefaturas más jóvenes.
¿Miento si digo menos años de experiencia?
No mientas en fechas ni en cargos: tu LinkedIn y una referencia lo pueden desmentir, y la pregunta que queda es peor que la que querías evitar. Sí puedes elegir qué contar con detalle: los últimos diez o quince años, con logros; lo anterior, en una línea.
¿Y si de verdad no manejo una herramienta que piden?
Dilo, y di cómo la vas a aprender y en cuánto tiempo, con un ejemplo de otra herramienta que aprendiste hace poco. Mirar los tutoriales básicos antes de la entrevista te da algo concreto que contar.
Todo lo de arriba lo puedes hacer por tu cuenta: identifica la duda detrás de cada pregunta, busca un hecho reciente tuyo que la conteste y di las respuestas en voz alta hasta que te salgan tranquilas. Si prefieres no hacerlo por tu cuenta, re•story (restory), de re•start, lo hace contigo: una IA te pregunta una cosa a la vez y escribe cómo presentarte, cómo explicar por qué saliste y cómo responder las preguntas difíciles, sólo con lo que contaste o subiste. Una persona del equipo lo lee antes de entregártelo.
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Fuentes
- Código del Trabajo (DFL 1, fija el texto refundido, coordinado y sistematizado del Código del Trabajo), artículo 2, Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Consultada el .
- Ley 20.609, establece medidas contra la discriminación, artículo 2, Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Consultada el .