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GuíasCurrículum

Cómo hacer un currículum con muchos años de experiencia: dos páginas, sin borrar tu historia

Dos páginas: la primera con un resumen de cuatro líneas y tus últimos dos o tres cargos contados por resultados; la segunda con el resto de la carrera en una línea por cargo, la formación y lo demás. No escondas los años ni las fechas: ordena lo que pesa adelante y resume lo que queda atrás.

Por el Equipo re•startActualizada el

El problema de los currículums largos y el de los recortados

Con veinte años de carrera, el currículum tiende a uno de dos extremos. El primero es el de cinco páginas: cada cargo con sus funciones, cada curso, cada referencia. Quien lo recibe lee la primera página y hojea el resto, así que lo importante, si está en la página tres, no existe. El segundo extremo es el recortado por miedo a la edad: sin fechas, sin los primeros cargos, a veces sin el año de egreso. Se nota, y lo que se nota es el miedo, no la juventud.

Lo tercero es lo que funciona: dos páginas, con los años a la vista y ordenados por lo que pesa. Los últimos diez años en detalle, porque son los que se parecen al cargo que buscas. Los anteriores, en una línea cada uno, porque demuestran de dónde vienes sin pedir que alguien los lea.

La estructura, en orden

  1. Encabezado

    Nombre, el cargo que buscas o tu oficio en una línea (el mismo titular que usas en LinkedIn), ciudad, teléfono, correo y el enlace a tu perfil de LinkedIn. Sin foto si no la piden, sin estado civil, sin fecha de nacimiento, sin RUT.

  2. Resumen, cuatro líneas

    Qué haces y para quién, uno o dos resultados concretos y qué buscas. Es el «Acerca de» de LinkedIn, más corto. Quien lee sólo esto tiene que entender qué sabes hacer.

  3. Experiencia reciente, en detalle

    Los últimos dos o tres cargos, o los últimos diez años. Para cada uno: empresa, cargo, fechas con mes y año, una línea de contexto (tamaño del equipo, del presupuesto, de la operación) y de tres a cinco resultados con antes y después.

  4. Experiencia anterior, en una línea

    Empresa, cargo y años. Nada más. Si un cargo antiguo es muy parecido al que buscas, le puedes dar dos líneas; ninguno más de eso.

  5. Formación y lo demás

    Título y universidad con año. Los cursos y diplomados sólo si tienen relación con el cargo, los últimos cinco años. Idiomas con nivel real. Herramientas que de verdad manejas.

Formato simple: una columna, una tipografía, sin tablas ni cuadros de texto ni gráficos de barras de «habilidades». Un archivo en PDF con tu nombre en el nombre del archivo. Los sistemas de postulación y las personas leen mejor lo simple.

Resultados, no tareas: siete ejemplos de antes y después

Es el cambio que más pesa y el que menos se hace. Una tarea dice lo que te tocaba hacer; un resultado dice lo que cambió porque lo hiciste tú. Son ejemplos ilustrativos: cargos, empresas y cifras inventados para mostrar la forma. Si no tienes la cifra exacta, cuenta el antes y el después con palabras; no inventes el número.

EjemploOperaciones

Antes: «Responsable de la operación del centro de distribución y de la gestión del equipo de bodega». Después: «A cargo del centro de distribución (45 personas, 3 turnos). El despacho creció un 40 % en cinco años con el mismo centro, y el nivel de servicio se mantuvo sobre el 97 %».

El contexto (45 personas, 3 turnos) le da escala al resultado. Sin contexto, «40 %» no se sabe de qué.

EjemploFinanzas

Antes: «Elaboración de reportes de gestión y cierre contable mensual». Después: «Rediseñé el cierre mensual: de 12 a 5 días hábiles. Las tres plantas pasaron a decidir con el mismo reporte en la primera semana del mes».

Un verbo en primera persona y un número con antes y después. «Elaboración de reportes» lo dice cualquiera.

EjemploVentas

Antes: «Gestión comercial del canal tradicional en la zona centro». Después: «Jefa de canal tradicional, zona centro (8 vendedores). De 900 a 1.400 almacenes activos en tres años, con el mismo equipo».

Cuántas personas, qué número subió y en cuánto tiempo. Es todo lo que quien lee necesita.

EjemploPersonas

Antes: «Implementación de procesos de selección, evaluación de desempeño y compensaciones». Después: «Armé desde cero selección, evaluación y compensaciones para una empresa que pasó de 200 a 800 personas. La rotación del primer año bajó de 35 % a 15 %».

La empresa que crece es el contexto; la rotación que baja es el resultado.

EjemploMantención

Antes: «Supervisión del área de mantención de planta». Después: «Gerente de mantención (40 técnicos, 4 supervisores). Disponibilidad de planta del 88 % al 95 %; los supervisores pasaron a resolver las fallas grandes sin escalar».

Dos resultados: uno de números y uno de equipo. Con gente a cargo, el segundo pesa tanto como el primero.

EjemploTecnología

Antes: «Liderazgo del proyecto de cambio de sistema contable». Después: «Lideré el cambio de sistema contable (14 meses, 6 personas, 3 plantas). Salió en plazo y sin atrasar ningún cierre mensual durante la transición».

«En plazo y sin parar la operación» es un resultado, aunque no tenga porcentaje.

EjemploUn cargo antiguo, en una línea

Antes: tres párrafos sobre un cargo de hace dieciocho años, con funciones y logros. Después: «Analista de costos, Alimentos del Valle, 2004–2008».

Lo que está a más de diez años demuestra de dónde vienes. No necesita que alguien lo lea.

Los años y la edad: qué va y qué no

Las fechas van completas, con mes y año, en todos los cargos. Sacarlas para que no se note la edad se nota más que la edad, y deja la duda de qué se está escondiendo. El año de egreso de la universidad también va: es un dato, y quien lo quiera calcular lo va a calcular igual.

Lo que no va: la fecha de nacimiento, el estado civil, el número de hijos, el RUT y la foto, salvo que el aviso la pida. No porque haya que esconder nada, sino porque no dicen nada de lo que sabes hacer, y lo primero que lee alguien no debería ser un dato que no sirve.

Si hay un tiempo sin trabajar entre dos cargos, las fechas van tal cual, sin estirar ninguna. El hueco se explica en la entrevista, en una frase; para eso hay una guía propia.

Lo que conviene evitar

Evitar

  • Más de dos páginas: la tercera no se lee, y lo que pusiste ahí no existe.
  • Listas de funciones («responsable de», «a cargo de», «gestión de»): dicen lo que te tocaba, no lo que cambió.
  • Sacar las fechas o los primeros cargos para esconder la edad: se nota, y lo que se nota es el miedo.
  • Un objetivo profesional genérico al inicio («busco un desafío donde aportar mi experiencia»): ocupa el lugar del resumen y no dice nada.
  • Adjetivos («proactivo», «líder», «orientado a resultados»): los dice todo el mundo. Un número dice lo mismo y se cree.
  • Gráficos de barras de «habilidades», dos columnas, tablas, cuadros de texto: se ven modernos y se leen mal, por personas y por sistemas.
  • Un solo currículum para todos los cargos: el resumen y el orden de los resultados cambian según el aviso. Son diez minutos por postulación.
  • Referencias con nombre y teléfono en el currículum: «disponibles a solicitud» basta, y protege a quien te recomienda.

Cómo hacerlo en una tarde

  1. Haz la lista larga primero

    Todos los cargos, con fechas, y debajo de cada uno todo lo que cambió mientras estuviste. Sin editar. Es la materia prima, y la vas a necesitar para las entrevistas aunque no entre en el currículum.

  2. Elige los tres cargos que se parecen al que buscas

    Casi siempre son los últimos. Esos van en detalle; el resto, en una línea.

  3. Convierte cada tarea en un resultado

    Para cada línea pregúntate: ¿qué cambió porque lo hice yo? Si no hay respuesta, la línea sale. De tres a cinco por cargo.

  4. Escribe el resumen al final

    Cuando ya tienes los resultados a la vista, las cuatro líneas salen solas. Al principio no.

  5. Cuenta las páginas y pásaselo a alguien

    Dos, no más. Después pídele a alguien que lo lea un minuto y te diga qué haces y qué lograste. Si no puede, falta trabajo.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas páginas debe tener un currículum con muchos años de experiencia?

Dos. La primera con el resumen y los últimos cargos en detalle; la segunda con el resto de la carrera en una línea por cargo, la formación y lo demás. La tercera página no se lee, así que lo que pongas ahí no existe.

¿Pongo toda mi experiencia o sólo los últimos años?

Toda, pero no toda con el mismo peso. Los últimos diez años, o los últimos dos o tres cargos, con resultados. Lo anterior, en una línea por cargo: empresa, cargo y años. Así se ve de dónde vienes sin que nadie tenga que leerlo.

¿Saco las fechas para que no se note mi edad?

No. Sacarlas se nota más que la edad y deja la duda de qué estás escondiendo. Van todas, con mes y año. Lo que no va es lo que no dice nada de tu trabajo: fecha de nacimiento, estado civil, RUT y foto, salvo que la pidan.

¿Cómo escribo un resultado si no tengo la cifra exacta?

Con el antes y el después en palabras: «cuando llegué cada falla grande pasaba por mi teléfono; cuando salí los supervisores resolvían solos». No inventes el número: en la entrevista te lo van a preguntar.

¿Pongo foto?

Sólo si el aviso la pide. Si no, no: no dice nada de lo que sabes hacer y es lo primero que se mira. En LinkedIn sí va, porque ahí el perfil sin foto se ve abandonado.

¿Adapto el currículum a cada postulación?

El resumen y el orden de los resultados, sí: lo que más se parece al aviso va primero. La estructura y los cargos no cambian. Son diez minutos por postulación y es la diferencia entre un currículum que calza y uno genérico.

Todo lo de arriba lo puedes hacer por tu cuenta: la lista larga, los tres cargos en detalle, cada tarea convertida en resultado. Si prefieres no hacerlo por tu cuenta, re•story (restory), de re•start, lo hace contigo: una IA te pregunta una cosa a la vez y escribe tu historia por resultados, tu presentación y tu LinkedIn, sólo con lo que contaste o subiste. Una persona del equipo lo lee antes de entregártelo. Lo que te queda escrito es la materia prima de tu currículum y de cada entrevista.

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