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Qué poner en el titular de LinkedIn si hoy no tienes cargo: ejemplos
Por el Equipo re•startActualizada el
Por qué el titular pesa más que el resto del perfil
El titular es la línea debajo de tu nombre, y te acompaña a todas partes: en los resultados de búsqueda, en cada comentario que dejas, en cada solicitud de contacto y en la vista previa que alguien ve sin abrir tu perfil. Es lo único que lee quien no te abrió. Por eso tiene que poder leerse solo.
Si no lo escribes tú, LinkedIn lo llena con tu último cargo y tu última empresa. Mientras trabajabas ahí, servía. Cuando saliste, ese titular dice que sigues en una empresa en la que ya no estás, o queda vacío. Las dos cosas confunden a quien te busca y a quien te quiere recomendar.
La fórmula: tres piezas separadas por un punto
Qué eres o qué haces
El nombre de tu oficio o del cargo que buscas, en el idioma de tu rubro: «Gerente de operaciones», «Jefa de contratos», «Contador auditor». Si buscas dos cosas parecidas, pon las dos con una barra.
En qué rubro o para quién
Dónde vale lo que sabes hacer: «consumo masivo», «energía e infraestructura», «plantas de proceso». Es lo que hace que un reclutador de tu rubro te encuentre.
Un resultado o una especialidad
Lo que te distingue, en seis u ocho palabras: «20 años ordenando centros de distribución», «cierres mensuales en cinco días», «certificaciones internacionales sin no conformidades». Si tienes una cifra, úsala.
Las tres piezas se separan con un punto medio, una barra vertical o un guion. En el celular y en los resultados de búsqueda se ve sólo el comienzo, así que la pieza más importante va primero: casi siempre, el cargo que buscas. Las palabras del titular son las que más pesan cuando alguien busca en LinkedIn, más que las del «Acerca de», y por eso el cargo y el rubro van escritos tal como los escribiría un reclutador.
Si hoy no tienes cargo
El titular habla de tu oficio, no de tu contrato. «Gerente de operaciones» sigue siendo verdad aunque hoy no tengas empresa: es lo que eres y lo que sabes hacer. No le agregues la empresa anterior, porque LinkedIn ya la muestra en tu experiencia con su fecha de término, y repetirla en el titular suena a que sigues ahí.
Tampoco pongas que estás buscando. «En búsqueda de nuevas oportunidades», «open to work», «en transición laboral» y «disponible» ocupan el lugar donde iba lo que sabes hacer, y es lo primero que se lee. Si quieres avisar que estás disponible, LinkedIn tiene un ajuste para eso que se ve aparte del titular; úsalo si quieres, pero el titular sigue diciendo tu oficio.
Dieciocho ejemplos por rubro, con su antes y después
Son ejemplos ilustrativos: los cargos, las cifras y los rubros están puestos para mostrar la forma, y no son de personas ni empresas reales. En cada uno, el «antes» es lo que LinkedIn pone solo o lo que la persona escribió al salir, y el «después» es la fórmula. Cambia todo lo que no calce contigo.
Antes: «Gerente de Distribución en Distribuidora del Centro». Después: «Gerente de operaciones · Logística y distribución en consumo masivo · 20 años ordenando centros de distribución que crecen». Antes: «En búsqueda de nuevas oportunidades». Después: «Jefe de abastecimiento · Minería e industria · Quiebres de stock de repuestos críticos a la mitad en dos años». Antes: «Subgerente de Planificación». Después: «Subgerente de planificación y demanda · Retail y consumo masivo · Pronósticos que bajaron el inventario sin perder venta».
El «antes» con la empresa dice dónde estuviste; el «después» dice qué sabes hacer y dónde vale.
Antes: «Subgerente de Control de Gestión en Alimentos del Sur». Después: «Subgerente de control de gestión · Industria y consumo masivo · Cierres mensuales en cinco días que las plantas usan para decidir». Antes: «Contador Auditor». Después: «Contador auditor · Jefe de contabilidad y tesorería · Empresas medianas que ordenan sus finanzas para crecer». Antes: «Open to work». Después: «Gerente de administración y finanzas · Servicios y retail · 18 años llevando finanzas, personas y sistemas en empresas en crecimiento».
Un resultado con cifra («cinco días») vale más que un adjetivo («orientado a resultados»).
Antes: «Jefa de Canal Tradicional en Bebidas Andinas». Después: «Jefa de ventas canal tradicional · Consumo masivo · De 900 a 1.400 almacenes activos con el mismo equipo». Antes: «Ejecutivo Comercial Senior». Después: «Key account manager · Industria y B2B · 15 años abriendo y manteniendo cuentas grandes». Antes: «Gerente Comercial». Después: «Gerente comercial · Servicios financieros y seguros · Equipos de venta que cumplen la meta sin rotar».
«Senior» no dice nada; la cuenta que abriste, sí.
Antes: «Gerente de Personas en Tiendas Unidas». Después: «Gerenta de personas · Retail y servicios · Estructuras de RR. HH. armadas desde cero en empresas que crecen rápido». Antes: «Consultora independiente». Después: «Consultora en gestión de personas · Empresas medianas sin gerencia de RR. HH. · Selección, evaluación y compensaciones por proyecto». Antes: «Jefe de Capacitación». Después: «Jefe de desarrollo y capacitación · Minería y energía · Programas que formaron a los supervisores que hoy llevan la operación».
Si trabajas por tu cuenta, el rubro se reemplaza por a quién le sirves.
Antes: «Gerente de Mantención en Planta Norte». Después: «Gerente de mantención · Plantas de proceso · Disponibilidad del 88 al 95 por ciento con el mismo equipo». Antes: «Jefa de Control de Calidad». Después: «Jefa de calidad y aseguramiento · Alimentos, farmacéutica y dispositivos médicos · Tres años sin no conformidades mayores». Antes: «Ingeniero Civil Industrial». Después: «Ingeniero de procesos y mejora continua · Manufactura · Líneas que producen más con la misma gente».
Si quieres cambiar de rubro, pon los dos: el de donde vienes y el al que vas.
Antes: «Abogado». Después: «Abogado · Jefe de contratos en energía e infraestructura · Contratos de construcción cerrados en plazo y sin disputas». Antes: «Subgerente de TI en Seguros Pacífico». Después: «Subgerente de tecnología · Servicios financieros · Cambios de sistema que salieron en plazo sin parar la operación». Antes: «En transición laboral». Después: «Subgerenta de marketing digital · Servicios y retail · Costo por cliente nuevo a la mitad en dos años».
«En transición» era lo primero que se leía. Ahora lo primero es el cargo.
Lo que conviene evitar
Evitar
- Dejar el que LinkedIn pone solo, con la empresa en la que ya no estás: dice que sigues ahí o deja el titular vacío.
- «En búsqueda de nuevas oportunidades», «open to work», «en transición», «disponible»: ocupan el lugar de lo que sabes hacer, y es lo primero que se lee.
- Adjetivos («líder», «apasionado», «estratégico», «proactivo»): no se pueden comprobar y los usa todo el mundo. Un resultado dice más y se cree.
- Una lista de palabras clave separadas por comas: se nota que está puesta para el buscador y no dice qué hiciste con ellas.
- Un titular tan largo que en el celular se corta antes del cargo: la pieza importante va primero.
- Un titular que diga una cosa y un «Acerca de» que diga otra: quien lee no sabe cuál creer.
- Emojis y símbolos: con muchos años de carrera, el titular se lee más serio sin adornos.
Cómo escribirlo en quince minutos
Escribe el cargo que buscas como lo escribiría un reclutador
Mira tres o cuatro avisos del cargo que te interesa y usa sus palabras. Si tu empresa anterior le ponía un nombre raro, tradúcelo.
Agrega el rubro, o los dos si estás cambiando
En tres o cuatro palabras. Es lo que hace que te encuentren.
Cierra con un resultado o una especialidad
Seis u ocho palabras, con cifra si la tienes. Si no, lo que mejor haces, dicho como se diría a un colega.
Míralo en el celular
Abre tu perfil desde el teléfono y mira qué queda antes del corte. Si el cargo no se ve entero, acorta las otras piezas.
Compáralo con el «Acerca de»
Tienen que decir lo mismo. Si todavía no escribes el «Acerca de», hay una guía para eso.
Preguntas frecuentes
¿Qué pongo en el titular de LinkedIn si estoy sin trabajo?
Tu oficio o el cargo que buscas, el rubro y un resultado: «Gerente de operaciones · Logística en consumo masivo · 20 años ordenando centros de distribución». Sin la empresa anterior y sin «en búsqueda de oportunidades». El titular habla de lo que sabes hacer, no de tu contrato.
¿Pongo «open to work» o «en búsqueda de nuevas oportunidades»?
En el titular, no: es lo primero que se lee y no dice qué sabes hacer. Si quieres avisar que estás disponible, LinkedIn tiene un ajuste aparte para eso. El titular sigue diciendo tu oficio.
¿Puedo poner el cargo que busco aunque nunca lo haya tenido?
Sí, si es el paso natural de lo que ya hiciste: una subgerenta que busca una gerencia puede poner «Gerente de finanzas» si el resto del titular y el perfil lo sostienen. Lo que no conviene es un cargo que no tenga relación con tu experiencia: el perfil completo lo desmiente.
¿Cuántos caracteres debe tener?
Los que quepan antes del corte en el celular, con el cargo entero a la vista. LinkedIn permite bastante más, pero en los resultados de búsqueda y en la vista previa se ve sólo el comienzo. Tres piezas cortas, con la más importante primero.
¿Es lo mismo que el «Acerca de»?
No. El titular es una línea que te acompaña a todas partes y tiene que leerse sola; el «Acerca de» es el cuadro donde lo desarrollas en dos o tres párrafos. Tienen que decir lo mismo, uno en corto y otro en largo. Para el «Acerca de» hay una guía aparte.
Todo lo de arriba lo puedes hacer por tu cuenta: tu cargo, tu rubro y un resultado, en una línea que se lea en el celular. Si prefieres no hacerlo por tu cuenta, re•story (restory), de re•start, lo hace contigo: una IA te pregunta una cosa a la vez y escribe tu titular y tu «Acerca de» de LinkedIn, junto con tu presentación y cómo explicar por qué saliste, sólo con lo que contaste o subiste. Una persona del equipo lo lee antes de entregártelo.